Ir al contenido principal

La libertad como dispositivo de dominación: anatomía del autoritarismo de mercado

 

La libertad como dispositivo de dominación: anatomía del autoritarismo de mercado

Pocas palabras han sido tan moldeadas, vaciadas y reutilizadas como libertad.

En su nombre se prometen futuros luminosos mientras se ejecutan políticas que generan hambre, desigualdad y pérdida de derechos.

La retórica libertaria se presenta como emancipación, pero en muchos casos funciona como un dispositivo de dominación que opera sin necesidad de represión directa.

Este artículo examina cómo ciertos gobiernos utilizan la idea de libertad para legitimar decisiones que benefician a minorías económicas y empobrecen a las mayorías.

No se trata de señalar individuos, sino de describir un patrón ideológico que reaparece en distintos momentos históricos.

 

1. La libertad: un concepto en disputa

La teoría política identifica tres sentidos fundamentales de libertad, y comprenderlos es clave para analizar su uso político.

1.1. Libertad negativa

La ausencia de interferencia del Estado.

Es la libertad del “déjame hacer”, útil para defender derechos individuales, pero insuficiente para garantizar condiciones de vida dignas.

1.2. Libertad positiva

La capacidad real de actuar.

Isaiah Berlín lo sintetiza así: “No soy verdaderamente libre si no tengo medios para elegir” (Berlín, 1958).

Sin recursos materiales, la libertad se vuelve una ficción.

1.3. Libertad republicana

La ausencia de dominación.

Philip Pettit la define como “no depender de la voluntad arbitraria de otro” (Pettit, 1997).

No basta con que nadie te prohíba algo: si tu vida depende de decisiones ajenas, no eres libre.

Los discursos libertarios suelen reducir la libertad a su versión negativa, ignorando que, sin igualdad mínima, la libertad se convierte en un privilegio de clase.

 

2. El mercado como sustituto del Estado

El fundamentalismo de mercado sostiene cuatro ideas centrales:

•el Estado es ineficiente por naturaleza,

•el mercado es intrínsecamente virtuoso,

•la desigualdad es inevitable,

•la pobreza es responsabilidad individual.

Estas afirmaciones no son leyes económicas: son postulados ideológicos.

Y como toda ideología, funcionan mejor cuando se presentan como verdades incuestionables.

Cuando el Estado se retira, el poder no desaparece:

se desplaza hacia actores privados capaces de fijar precios, salarios y condiciones de vida sin control democrático.

Referencias útiles

•Banco Mundial — Índice de Gini: https://data.worldbank.org/indicator/SI.POV.GINI

•CEPAL — Panorama Social de América Latina: https://www.cepal.org/es/publicaciones

 

3. Autoritarismo de mercado: libertad para pocos, disciplina para muchos

Un gobierno puede proclamarse libertario y, al mismo tiempo, producir:

• deterioro del salario real,

•aumento del hambre,

•precarización laboral,

•desmantelamiento de servicios esenciales,

•concentración del poder económico.

Esto no es una contradicción:

es la consecuencia lógica de una ideología que confunde libertad con desregulación y ciudadanía con consumidor.

Indicadores del autoritarismo de mercado

•Reducción del Estado social.

•Privatización de funciones públicas sin mecanismos de control.

•Estigmatización del disenso como “obstáculo al progreso”.

•Narrativas que responsabilizan a los pobres por su situación.

•Promesas de crecimiento futuro sin evidencia empírica.

•Debilitamiento de instituciones democráticas.

Datos relevantes

•OIT — Precarización laboral: https://www.ilo.org/global/lang--es/index.htm

•OCDE — Concentración de riqueza: https://www.oecd.org/els/soc/inequality.htm

 

4. Impacto en la estructura de clases

El autoritarismo de mercado reorganiza la sociedad de manera silenciosa pero profunda.

4.1. La élite económica

Amplía su poder sin necesidad de ocupar cargos públicos.

Controla precios, tarifas y ritmos de vida.

4.2. La clase media precarizada

Pierde estabilidad y capacidad de planificación.

Se endeuda para sostener un nivel de vida que antes podía pagar con su salario.

4.3. La clase trabajadora empobrecida

Carga con el costo del ajuste.

Su libertad formal no se traduce en libertad real.

4.4. Los sectores excluidos

Son presentados como “carga” o “parásitos”.

La violencia estructural se naturaliza como si fuera un orden inevitable.

 

5. La retórica libertaria como dispositivo ideológico

El discurso libertario opera como un mecanismo de legitimación que:

•promete libertad mientras destruye las condiciones para ejercerla,

•convierte la desigualdad en mérito,

•transforma la pobreza en culpa,

•presenta la explotación como elección,

•disfraza la dominación económica como emancipación.

Su eficacia radica en que no se percibe como autoritarismo, sino como modernización, sinceramiento o eficiencia.

 

6. Democracia vaciada: cuando el voto no alcanza

Un país puede tener elecciones, partidos, Congreso y tribunales…

y aun así no garantizar libertad real.

La democracia se vacía cuando:

•la población no puede alimentarse,

•no puede educarse,

•no puede acceder a salud,

•no puede planificar su vida,

•no puede elegir sin miedo a la miseria.

La libertad sin igualdad es una ilusión.

La libertad sin derechos es abandono.

La libertad sin dignidad es violencia.

 

Conclusión

Defender la libertad implica recuperar su sentido profundo:

•derecho material,

•capacidad real de elegir,

•ausencia de dominación,

•proyecto colectivo.

La libertad no puede ser un privilegio.

No puede ser un slogan.

No puede ser una excusa para destruir derechos.

La libertad, para ser libertad,

debe ser de todos y para todos.

Saludo Fraternal, Compañero Luis Di Stefano.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La “clase media asalariada”: el mito que distorsiona la estructura social argentina

  La “clase media asalariada”: el mito que distorsiona la estructura social argentina El sentido de pertenencia es una fuerza silenciosa que organiza nuestra vida social. Nos impulsa a interactuar, a reconocernos y a buscar nuestro lugar dentro del entramado colectivo. Muchas veces, ese reconocimiento no surge en grandes debates ni en espacios formales, sino en los ámbitos cotidianos: el trabajo, las tareas compartidas, la convivencia diaria con quienes atraviesan desafíos parecidos a los nuestros. En esos espacios comunes —donde la cooperación nos acerca humanamente al otro— nace una forma elemental de conciencia social. Es una percepción casi intuitiva: sin necesidad de confesiones profundas, sabemos que compartimos una misma condición. Basta mirarnos, escucharnos, trabajar codo a codo, para sentir que pertenecemos a una misma clase, a una misma realidad material. Fue justamente en una de esas conversaciones espontáneas, mientras trabajábamos junto a mi compañero Germán F...

Resistencia obrera: la Constitución como arma contra la precarización

Permiso, queridos compañeros y compañeras. La tarea parecía difícil, pero tras el intercambio fraterno con mis amigos y compañeros de militancia —el Doctor Juan Domingo Salinas y el compañero Leonardo Baban, analista político sagaz, ácido y desconfiado— decidí echar manos a la obra y entregar este pequeño aporte para todos los militantes de base. Se entiende, por demás, que los cuadros de dirección y los equipos técnicos tienen la obligación de elaborar informes exhaustivos y dictámenes jurídicos de gran complejidad. Sin embargo, este trabajo busca ser un  instrumento sencillo y claro , pensado para la militancia de base, para quienes día a día sostienen la organización sindical y la defensa de los derechos de los trabajadores. La reforma laboral que se pretende imponer no es un hecho aislado: forma parte de un proyecto político y económico que busca  fragmentar la negociación colectiva, debilitar la autonomía sindical y precarizar las condiciones de trabajo . Frente a ello, ...