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Saludo y reflexión a mis queridos compañeros.

Queridos compañeros, compañeras, trabajadores, trabajadoras y militantes con ideología política, estamos a menos de un año de las próximas elecciones presidenciales en nuestra querida patria, es mi deseo antes de finalizar este año 2.022 acercarles ésta muy resumida reflexión para que el próximo año 2.023 no olvidemos de donde venimos y a mi entender hacia donde deberíamos marchar. 


En otro tiempo de la mano del general perón hemos escapado de un modelo dependiente de la oligarquía y de los imperios económicos.


Nos hemos parado frente al mundo como una nación libre, justa y soberana.


Con el paso del tiempo nuevamente caímos en esa realidad conceptual que advertía el general perón, en donde el hombre se encuentra insectificado.


Luego llego Néstor Kirchner y retomamos la senda de la liberación nacional y la justicia social, pero nos hemos quedado cortos en el avance de esa recuperación y volvimos a perecer ante el poder de los intereses foráneos sobre nuestra nación.


Hoy, nuevamente somos rehenes de un sistema perverso, un sistema que a modo de anestesia nos ha aturdido con proclamas  de derechos y libertades imposibles de ejercer en esta realidad económicamente injusta y por consiguiente socialmente inviable, una realidad que solapada por el pregonar desmedido de los sentimientos más profundos de nuestra sociedad, pretende instaurarse como un parasito en las raíces de nuestra cultura dejando en el olvido nuestro primer derecho que es el trabajo en aras del progreso y la justicia social.


Nuestro derecho supremo como trabajadores que no es ni más ni menos que el derecho al trabajo ha sido extirpado de nuestra sociedad por causa de la desindustrialización sistemática de nuestra querida nación y ha sido sustituido (este derecho) por el asistencialismo estatal.


No podemos permanecer impertérritos ante el fantasma de ser esclavos de nuestros miedos, de nuestros egos y de la incredulidad hacia la razón colectiva que otrora nos llevó a la liberación y la realización de nuestra querida patria.


Es nuestro deber y nuestro derecho, el de los trabajadores, trabajadoras y militantes políticos, propiciar y exigir a la clase gobernante la restauración de la patria industrializada para que todos esos derechos y libertades que tanto nos ha costado conseguir tengan una tierra y una sociedad fértiles donde florecer.


Sin más que decir queridos compañeros tengan ustedes una cálida y armoniosa navidad, y un próspero año nuevo.


Atte. Compañero Luis Di Stefano.
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